Anabella e Ignacio se dieron el “sí” en una tarde maravillosa, lejos del ruido de Santiago, en un lugar tranquilo y al aire libre.
Vivimos con ellos un matrimonio cercano, familiar y lleno de calma: comenzamos con un first look que les permitió conectar, relajarse y sentirse presentes; luego una ceremonia íntima, y más tarde una sesión llena de luz y cariño.
El día terminó con un hermoso compartir junto a las personas que más aman. Un ambiente cálido, auténtico y muy especial… y un verdadero placer para nosotros poder registrarlo.